Una profesora de secundaria en Netanya descubrió que estudiantes de octavo grado habían distribuido un video pornográfico generado por inteligencia artificial en el que habían insertado su rostro.

La Policía de Israel declaró que, tras recibir la denuncia, se abrió una investigación en la comisaría de Netanya.

Las personas sospechosas de estar involucradas son varios menores, aproximadamente de 14 años, que utilizaron herramientas de inteligencia artificial y edición digital para crear las imágenes. Posteriormente, las distribuyeron en grupos de WhatsApp y en redes sociales.

Se sospecha que uno de los estudiantes está detrás de la creación del video en sí, mientras que otros fueron cómplices en su distribución. La profesora fue expuesta al video solo después de que ya había circulado entre los estudiantes y se había vuelto ampliamente difundido en poco tiempo, momento en el que se dirigió a la policía en un intento de detener la distribución continuada.

Dentro del marco de la investigación en la estación de Netanya, varios de los menores sospechosos de estar involucrados en el asunto fueron citados e interrogados. A partir de los hallazgos iniciales, surgió que entre los involucrados, había una división de roles: una persona estaba detrás de la creación del video, y otros eran responsables de su distribución.

Al concluir su interrogatorio, el principal sospechoso fue liberado bajo condiciones restrictivas, y la policía continúa actuando para mapear el alcance de la exposición y localizar a personas adicionales involucradas.

El incidente destaca el daño del mal uso de la IA

El incidente es considerado con gravedad en el sistema educativo y en la policía, ya que ilustra la profundidad del posible daño en el mal uso de las herramientas de inteligencia artificial disponibles. En los próximos días, se espera que los investigadores amplíen la recopilación de testimonios desde dentro de la escuela y tomen medidas adicionales para detener la distribución continua del metraje.

A medida que avanza la investigación, la policía examinará la gravedad de los actos y la naturaleza de la participación de cada uno de los menores, incluida la posibilidad de delitos de invasión de la privacidad y distribución de contenido ofensivo. Las partes familiarizadas con los detalles señalan que junto con los procedimientos penales, también se esperan medidas disciplinarias dentro de la institución educativa.