El Ministerio de Cultura de Perú restableció el área protegida original de las Líneas y Geoglifos de Nasca después de una amplia protesta pública, revirtiendo una decisión previa que había reducido el área. El plan de perímetro original de 5,633.47 kilómetros cuadrados sigue en vigor, según confirmó el Ministerio, según Reuters.

El Ministerio anunció que anuló la Resolución Viceministerial No. 128-2025, que había reducido anteriormente el área protegida de la reserva arqueológica de las Líneas de Nasca y geoglifos. Esta reversión se produjo en respuesta a críticas de especialistas, colectivos ciudadanos y organizaciones de defensa del patrimonio.

La decisión de reducir el área protegida había generado preocupaciones sobre minería ilegal e invasiones agrícolas. Los críticos denunciaron que el recorte anterior favorecía presuntos intereses de actividades extractivas, dejando áreas expuestas a amenazas que ponen en peligro la conservación del sitio.

Según La República, el Colegio de Arqueólogos del Perú alertó que la reducción no solo comprometía la integridad de las Líneas de Nasca, sino que también podría sentar un precedente peligroso para otros sitios del patrimonio, como Caral o incluso Machu Picchu.

Ante las críticas, el Ministerio de Cultura afirmó que promovería la creación e implementación de la Unidad Ejecutora Nasca, destinada a asumir la gestión integral de la reserva arqueológica. "La Unidad Ejecutora Nasca será responsable de la gestión integral de la reserva arqueológica de las Líneas y geoglifos de Nasca", señaló el Ministerio.

Además, el Ministerio ordenó "el inicio del proceso para actualizar el plan de gestión denominado Sistema de Gestión del Patrimonio Cultural del Territorio de Nasca y Palpa, en un plazo que no exceda los 10 días". Este proceso de actualización incluiría la formación de una mesa técnica multisectorial que permitiría "una discusión abierta, rigurosa, científica y plural".

Un panel técnico compuesto por representantes del gobierno, arqueólogos, académicos y miembros de organizaciones internacionales, incluida la UNESCO, trabajarían juntos para llegar a un consenso sobre una futura propuesta de zonificación y uso de la tierra en la zona.

El Ministerio afirmó que "los estudios técnicos relacionados con el área bajo gestión serán publicados, en estricto cumplimiento de los principios de transparencia".

A finales de mayo, el área protegida se redujo a 3,200 kilómetros cuadrados, una decisión basada en estudios que habían delimitado con mayor precisión áreas con "verdadero valor patrimonial". Sin embargo, esta medida fue recibida con fuerte oposición de varios sectores que la consideraron perjudicial para la integridad del sitio.

Eyne Omar Bendezú De La Cruz, arqueólogo y director de la Escuela de Arqueología de la Universidad Nacional San Luis Gonzaga, expresó su preocupación por la reciente intención de reducir el área protegida en Nasca. "Como soy de la zona, estoy muy preocupado por lo que ha sucedido. El polígono original no solo protege los geoglifos, sino también otros sitios arqueológicos que estaban dentro de ese límite. Esa delimitación permite, al menos en teoría, una protección más amplia", dijo a La República.

Bendezú, junto con un equipo de 20 estudiantes, identificó recientemente 29 nuevos geoglifos en los distritos de El Ingenio y Changuillo en la provincia de Nasca, Ica. "El descubrimiento de estos nuevos geoglifos en El Ingenio y Changuillo es una contribución a la arqueología peruana", dijo. Este descubrimiento reforzó la necesidad de fortalecer la protección integral del sitio, que aún guarda muchos secretos por descubrir.

El Colegio de Arqueólogos del Perú creía que la única forma de generar políticas reales de protección, recuperación y valorización era crear una unidad ejecutiva dedicada exclusivamente a los geoglifos. Habían solicitado reuniones con la Comisión de Cultura del Congreso y con la Presidenta Dina Boluarte para abordar estas preocupaciones.

El gobierno abandonó el plan después de críticas que indicaban que el cambio hacía que las Líneas de Nasca fueran vulnerables al impacto de las operaciones mineras informales. La región de Nazca, ubicada aproximadamente a 400 kilómetros al sur de Lima, contiene cientos de artefactos prehispánicos. Autoridades peruanas previamente realizaron operaciones contra la minería ilegal en el área de Nasca.

El altiplano de Nazca es famoso por las Líneas de Nasca, donde se crearon más de 800 grabados gigantes en el desierto de animales, plantas y figuras geométricas hace más de 1,500 años. La UNESCO declaró las Líneas de Nasca como Patrimonio Mundial en 1994.

Según cifras del Ministerio de Energía y Minas del Perú, 362 mineros de oro a pequeña escala operaban en el distrito de Nasca bajo un programa para regularizar su situación. El vandalismo, la excavación ilegal, las invasiones urbanas y el avance de la minería informal son constantes amenazas para la preservación del sitio.

El Ministerio de Cultura concluyó su mensaje reiterando su "vocación por el diálogo y su firme compromiso con la defensa de nuestro legado cultural."

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