Una de las preguntas que más preocupa a los israelíes es si reservar unas vacaciones en el extranjero o cancelarlas debido a preocupaciones sobre una escalada que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán. Sin embargo, los funcionarios de seguridad parecen haber proporcionado una respuesta relativamente tranquilizadora.

El Ministerio de Transporte, la Autoridad de Aeropuertos de Israel y la FDI han completado la implementación de una serie de directivas, procedimientos de coordinación y un avanzado sistema de comando y control que permitirá que el aeropuerto de Ben-Gurion continúe operando incluso bajo la amenaza de misiles y drones lanzados hacia Israel.

Los oficiales militares indicaron que Israel ha desarrollado una capacidad operacional única que permite ventanas precisas para despegues y aterrizajes.

El sistema sincroniza la monitorización de amenazas, la gestión del tráfico aéreo y las operaciones de todos los sistemas de defensa aérea, instruyendo a los pilotos a permanecer en tierra o a seguir dando vueltas en el aire dependiendo de la evaluación de seguridad más reciente.

La decisión, que sigue sujeta a evaluaciones en curso, tiene como objetivo evitar el cierre del principal aeropuerto nacional de Israel.

Un Boeing KC-135 Stratotanker de la Fuerza Aérea de EE. UU. despega del aeropuerto Ben-Gurión el 5 de marzo de 2026.
Un Boeing KC-135 Stratotanker de la Fuerza Aérea de EE. UU. despega del aeropuerto Ben-Gurión el 5 de marzo de 2026. (credit: AVSHALOM SASSONI/FLASH90)

El sistema se basa en la experiencia de los pilotos

El sistema se basa en la comprobada experiencia operativa de los pilotos empleados por aerolíneas civiles israelíes, muchos de los cuales han servido o siguen sirviendo como pilotos de reserva en las FDI. Esto garantiza un nivel sin precedentes de profesionalismo y coordinación.

Sin embargo, si bien la capacidad operativa de Israel para mantener la actividad aeronáutica está asegurada, la principal pregunta que queda pendiente concierne a las aerolíneas extranjeras en lugar de las israelíes.

La infraestructura tecnológica y de seguridad está preparada para permitir despegues y aterrizajes bajo restricciones, incluso durante un estado de alerta elevado por ataques entrantes. El verdadero desafío será persuadir a las aerolíneas internacionales para que continúen operando vuelos hacia y desde Israel en medio de la incertidumbre de seguridad y las amenazas de Irán y sus aliados.