El Pentágono publicó su Estrategia Nacional de Defensa para 2026 el viernes, delineando un regreso a la doctrina de "paz a través de la fuerza", reconociendo a Israel como un "aliado modelo" en Medio Oriente, priorizando la defensa del territorio estadounidense y colocando una demanda sin precedentes en los aliados para asumir la carga de la seguridad.
El documento de 34 páginas, firmado por el Secretario de Defensa Pete Hegseth, constituyó un mensaje estratégico a Israel, solidificando su posición como el socio cercano de Estados Unidos en Medio Oriente y confirmó oficialmente los resultados de la campaña contra Irán.
A diferencia de estrategias anteriores que buscaron equilibrar las relaciones en la región, el nuevo documento colocó a Israel en el centro del pensamiento estratégico estadounidense. La estrategia definió a Israel como un "aliado modelo", un país que no pide a Estados Unidos que luche en su nombre, pero que demuestra tanto la voluntad como la capacidad para defenderse de manera independiente, y por lo tanto merece un apoyo incondicional.
El documento criticó enérgicamente a la administración de Biden, que, según los autores del informe, "ató las manos" a Israel en lugar de empoderarlo después del ataque del 7 de octubre. En un cambio de política notable, Estados Unidos se comprometió a eliminar obstáculos burocráticos y políticos para garantizar la superioridad militar de Israel, basándose en la comprensión de que la fuerza israelí es un pilar clave de la estabilidad regional.
La estrategia también formal y explícitamente hizo eco del éxito de "Operación Martillo de Medianoche", declarando que el programa nuclear de Irán ha sido "aniquilado", una formulación característica del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Pentágono: El 'eje de resistencia' de Irán ha sido 'severamente degradado'
El informe señaló que el "eje de resistencia" construido por Teherán, que incluye a Hezbolá y Hamas, ha sido "severamente degradado" tras intensas operaciones israelíes respaldadas por Estados Unidos. Según la nueva estrategia, el régimen en Teherán se encuentra en su punto más débil en décadas, lo que permite a EE. UU. reducir su presencia militar directa en la región y depender en cambio de una alianza regional liderada por Israel y Arabia Saudita.
Más allá del Medio Oriente, el documento redefinió las prioridades globales de EE. UU., colocando la "defensa del territorio nacional" en la parte superior de la lista. Por primera vez, el informe vinculó directamente la seguridad nacional con la seguridad de las fronteras e instruyó al ejército a actuar contra los cárteles de drogas y organizaciones terroristas en el Hemisferio Occidental, utilizando un lenguaje reminiscente de la "Doctrina Monroe".
En el frente europeo, el documento envió un mensaje claro a los miembros de la OTAN. Si bien se definió a Rusia como una "amenaza persistente pero manejable", Estados Unidos dejó en claro que ya no asumirá solo la carga de la defensa de Europa.
La estrategia fijó un nuevo objetivo del 5% del PIB para el gasto en defensa por parte de los países aliados y declaró que EE. UU. proporcionará un "apoyo crítico pero más limitado", mientras que los países europeos deberán asumir la responsabilidad principal de la defensa convencional en el continente.
En cuanto a China, que se definió como el desafío central, el enfoque de EE. UU. cambió de "confrontación" a disuasión "a través de la fortaleza". Estados Unidos declaró que no busca bloquear el crecimiento de China o cambiar su política, sino más bien prevenir que domine el Indo-Pacífico.
El documento enfatizaba la necesidad de revitalizar la base industrial de defensa estadounidense como requisito previo para ganar la competencia de grandes potencias, y prometía inversiones masivas en tecnologías avanzadas y producción de municiones.
El cambio más simbólico pero significativo visto en el informe fue el regreso al uso del nombre histórico "Departamento de Guerra", un movimiento que, según el Secretario Hegseth, tiene la intención de "restaurar el ethos guerrero" en el ejército de EE. UU. y enfocarse en una misión: la victoria en guerras.