El ex jefe de inteligencia militar de las FDI, Amos Yadlin, dijo que "pensaría dos veces" antes de volar este fin de semana, comentando sobre las negociaciones entre Estados Unidos e Irán en una entrevista con N12 el miércoles por la mañana.
"La semana pasada me permití volar a la Conferencia de Seguridad de Múnich. Pensaría dos veces antes de volar este próximo fin de semana", dijo.
Yadlin, quien anteriormente estuvo al frente de la Inteligencia Militar, añadió en una entrevista con "Morning News": "Estamos mucho más cerca de lo que estábamos antes, pero les recuerdo, una superpotencia no va a la guerra en cuestión de días. Existe un camino diplomático que debe agotarse".
Según él, "Muchos se oponen a un ataque. En el Pentágono, no está claro qué quieren lograr. El presidente está muy decidido; la declaración de que todas las opciones están sobre la mesa se basa en una amenaza militar creíble, que complementa sus preparativos a lo largo de las costas de Irán y en su espacio aéreo".
Aún existen brechas entre EE. UU., Irán y los términos que Israel encuentra aceptables
No obstante, altos funcionarios estadounidenses le dijeron a Walla ayer, tras la segunda ronda de conversaciones con Irán, que "se lograron avances, pero aún hay mucho por discutir".
Confirmaron las palabras del ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, quien dijo: "Hemos alcanzado un entendimiento sobre los principios clave. Puedo decir que en esta ronda, en comparación con la anterior, se abordaron temas muy serios y la atmósfera fue más constructiva. Se plantearon varias ideas y se discutieron seriamente. Al final, logramos llegar a un acuerdo general sobre un conjunto de principios rectores, según los cuales continuaremos desde aquí y comenzaremos a redactar un posible acuerdo".
Las conversaciones entre los países tuvieron lugar en Ginebra, en la residencia del embajador de Omán en la ONU, bajo estrictas medidas de seguridad, en medio del escepticismo sobre la posibilidad de llegar a un acuerdo para evitar acciones militares contra Irán.
La ronda anterior de conversaciones se llevó a cabo en Omán, un sultanato en la península arábiga meridional, que desde hace mucho tiempo ha servido como mediador entre Teherán y Washington.
Al comienzo de la segunda ronda, un alto funcionario iraní destacó que el éxito de las conversaciones depende de que Estados Unidos evite "demandas poco realistas", ya que Irán se niega a discutir su programa de misiles y su apoyo a organizaciones terroristas en la región.
Mientras tanto, el Líder Supremo de Irán, Alí Jamenei, envió un mensaje al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, diciendo: "Tú tampoco tendrás éxito en derrocar a la República Islámica".