En una era de dietas extremas, obsesivo conteo de calorías y suplementos "milagrosos", es cada vez más claro que la pérdida de peso no se trata solo de lo que comemos, sino de cómo vivimos. Sorprendentemente, uno de los más grandes médicos y filósofos de la historia, Maimónides, formuló hace siglos principios dietéticos y de estilo de vida que se alinean casi perfectamente con la investigación científica actual.
Aquí hay 10 principios simples pero profundos de los escritos de Maimónides para la pérdida de peso, dirigidos no solo a la delgadez, sino a la salud general y duradera:
1. El secreto no es estar lleno: Maimónides escribió de manera contundente: "Para cada persona, comer en exceso es como un veneno mortal para el cuerpo". Según él, una comida debería terminar mientras aún sientes un ligero hambre.
La ciencia respalda esto: Estudios sobre la restricción moderada de calorías muestran que comer menos mejora la sensibilidad a la insulina, reduce la inflamación e incluso está asociado con la longevidad. Masticar lentamente, comer con atención y minimizar las distracciones son formas efectivas de entrenar al cuerpo para sentirse satisfecho con menos.
2. Come cerca de la naturaleza: "Que tu alimento sea tu medicina". Maimónides creía que la nutrición es la base de la medicina. Los alimentos naturales, sin procesar, como frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, huevos, pescado y pollo, deberían ser la piedra angular del éxito.
Por el contrario, los alimentos procesados, los azúcares y los edulcorantes artificiales alteran las hormonas del hambre y la saciedad. La investigación muestra que una dieta basada en alimentos enteros reduce la obesidad abdominal y la inflamación crónica, dos de los principales factores que contribuyen al aumento de peso.
3. Combinaciones inteligentes de alimentos: No solo lo que comes, sino con qué. Maimónides enfatizó la importancia de la absorción. Incluso aquellos que consumen alimentos ricos en hierro o vitamina B12 pueden sufrir deficiencias si las combinaciones son incorrectas.
La vitamina C ayuda a la absorción del hierro, por lo que se recomienda combinar verduras crudas como pimientos, brócoli o repollo. Las grasas y proteínas naturales, como el tahini, el aceite de oliva, el aguacate y los frutos secos, promueven la saciedad y reducen el exceso de comida.
4. Horario de las comidas: Escucha a tu cuerpo. "Nunca comas excepto cuando tengas hambre". Maimónides advierte contra comer por hábito, aburrimiento o emoción.
Contrariamente al consejo popular de comer "cada dos horas", él abogaba por tres comidas al día según el hambre real. La investigación actual respalda este enfoque, mostrando que comer demasiado frecuentemente puede alterar el equilibrio hormonal.
5. Deja de comer por la noche. Maimónides dictaminó que no se debe dormir inmediatamente después de comer y se debe esperar de 3 a 4 horas.
La ciencia de la crononutrición muestra que comer tarde por la noche altera el metabolismo y aumenta el riesgo de obesidad y diabetes. Nuestro sistema hormonal está programado para descansar por la noche, no para una digestión pesada.
6. Haz ejercicio antes de comer, descansa después. Según Maimónides, la actividad física antes de una comida ayuda a la digestión, mientras que se aconseja descansar después de comer. La ciencia muestra que la actividad moderada antes de la comida mejora la utilización de glucosa en los músculos y reduce los picos bruscos de azúcar en la sangre.
7. Mastica tu comida: la dieta más económica del mundo. Masticar lentamente es una herramienta poderosa. La investigación encontró que comer lentamente reduce la hormona del hambre grelina en aproximadamente un 42% y aumenta la saciedad.
Es un hábito simple y gratuito con un efecto dramático en la cantidad de comida consumida.
8. Dormir de calidad, una condición para la pérdida de peso. Maimónides recomendaba ocho horas de sueño. Hoy en día, la investigación identifica 6-8 horas como ideal. La privación del sueño aumenta los antojos por el azúcar y los carbohidratos, e interfiere con la regulación del apetito.
El exceso de azúcar, el estrés y la inactividad reducen la calidad del sueño, creando un ciclo difícil de romper sin conciencia.
9. Ejercicio que deleita la mente. Maimónides escribió que una buena actividad física es aquella que también brinda alegría. La ciencia está de acuerdo: la actividad placentera aumenta las hormonas de la felicidad y promueve la adhesión a largo plazo.
No, no necesitas una membresía de gimnasio: caminar, bailar o jugar pueden ser suficientes.
10. La mente es lo primero. Este es el principio fundamental de Maimónides: la salud mental precede a la salud física. La Organización Mundial de la Salud también define la salud como el bienestar físico, mental y social.
Estudios muestran que los abrazos, las conexiones sociales y la liberación de oxitocina reducen la alimentación emocional, una de las principales causas de aumento de peso.
La pérdida de peso como estilo de vida. La medicina de Maimónides no es una dieta, sino una forma de vida. Planificar con anticipación, alimentos simples, movimiento, sueño y nutrir la mente juntos crean un sistema equilibrado que permite la pérdida de peso sin luchar constantemente.
Escrito por Shirly Yosef, profesora de salud natural y medicina de Maimónides. ¿Quieres explorar la medicina de Maimónides y su conexión con la ciencia moderna? Visita el sitio web Shir Lateva.